domingo, 14 de febrero de 2010

La luna



Eres la reina de la noche
Eres la novia del sol,
La que reflejas su luz,
Pero no da su calor.
Sois como dos amantes
Que nunca se quieren encontrar,
Cuando tu amor de levanta
Tú, te vas a acostar.
Así nunca llegaréis
A realizar vuestro amor,
Nunca os encontraréis,
Viviréis en el dolor
De no poder veros nunca,
Porque si se acuesta el sol,
Cuando llega el atardecer,
Y tú te levantas,
Al anochecer…,
Nunca llegará el momento
En que juntos estéis,
Tenéis dos destinos distintos,
Que no os deja vivir vuestra pasión,
Porque el sol da luz y alegría,
Y tú, aunque la noche iluminas,
Con el reflejo del sol,
Vas cantando tu tristeza,
Porque no ves a tu amor,
Y sabes que nunca, en tu camino,
Se cruzará, y que nunca,
Jamás, a tu amor encontrarás.


23 comentarios:

  1. Excelente texto un placer leerte.
    feliz san Valentin,
    un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Tu ya sabe los que opino de este Santo tan comercialmente amoroso. Besos

    ResponderEliminar
  3. De la leyenda: Como la Luna y el Sol


    "Tu ya sabías que existían Sol y Luna... pero lo que quizás no supieras es que también en la Tierra algunas personas se aman así,esperando ese instante, esos raros momentos que les fueron concedidos y que tanto cuesta que sucedan"

    Tema musical: Ana Alcaide "Como la Luna y el Sol".
    http://www.youtube.com/watch?v=3nDXWbnHA90&feature=player_embedded

    Un beso :)

    ResponderEliminar
  4. Hola cielo que precioso poema la luna me encanto
    felicidades
    un beso y feliz semana corazon

    ResponderEliminar
  5. Muy bello el poema del romance eterno y sin destino de la luna y el sol, me gusto mucho cielo, besitossss con cariño...

    ResponderEliminar
  6. Que amor mas triste e imposible..

    Un fuerte abrazo mi niña, que tengas una linda semana...

    ResponderEliminar
  7. Triste, pero bello. Es un hermoso texto el que has escrito, y que tiene mucho de real.

    Besos amiga

    ResponderEliminar
  8. Es muy bonito, y pensar que hay amores que nunca se pueden encontrar como el sol y la luna. Besos tía Elsa.

    ResponderEliminar
  9. Amores imposibles, amores truncos por el destino, las distancias, lo indebido, los moralismos, las religiones, las clases sociales, etc...El sol en la luna en la tierra, es un averno demasiado conocido.
    Mis cariños para ti.

    ResponderEliminar
  10. Hola preciosa, como comentar algo tan tierno, triste pero hermoso a la vez, solo decir que me parece una delicia leerte,estas cargada de sentimientos nobles eres muy hermosa y eso se refleja en tus entradas.
    Un beso cariño hasta pronto.

    ResponderEliminar
  11. El Sol y la Luna se aman, pero están condenados a vivir separados, esperando el momento de poderse juntar, de vivir por unos momentos su historia de amor (eclipse).

    Precioso el poema Demófila que has dedicado a aquellos amores imposibles.

    Abrazos de cariño.
    Alhena

    ResponderEliminar
  12. Me alegra que te haya gustado el tema musical y que hayas decidio a subirlo a tu entrada. Es lindo leer tu poema mientras suena la música.
    Aqui te dejo la leyenda completa del Sol y la Luna, espero que te guste también, ya que me comentas que no la conocías. La he leido cantidad de veces por internet, y francamente creo que es divina. Un beso, amiga.

    Cuenta una leyenda que, cuando el Sol y la Luna fueron creados, se amaban con una pasión y profundidad inconmensurables, sin medida, intensamente. Eran dos amantes libres, el ardiente fuego dorado de uno sobre la fría calidez plateada del otro...
    Cuando el Gran Dios decidió que habían de separarse, el Sol para iluminar el cielo de día, la Luna para alumbrarlo suavemente de noche, sus corazones, sus almas, parecieron partirse en dos. Estaban condenados a permanecer separados por siempre, tratando de alcanzarse y nunca lográndolo, en una danza infinita, dolorosa.
    El Sol trató de ser fuerte, de fingir estar bien, y lo consiguió, destellando fuerte, muy fuerte, en el firmamento.
    La Luna, sin embargo, no podía soportar la tristeza de estar sin su amado, y melancólicamente brillaba en el cielo.
    El Gran Dios, compadeciéndose de ella, le obsequió con millones de estrellas, pequeños pedazos de luz que trataban de acompañarla, de consolarla. Pero la Luna añoraba el fulgor ardiente del Sol, su piel cálida y dorada, y la fría palidez de las estrellas la afligía aún más.
    Se sabía sola, condenada a permanecer eternamente buscando a su amor, sin poder alcanzarlo jamás, apenas vislumbrándolo en la distancia.
    El Gran Dios volvió a compadecerse de aquellos a los que había separado, y decidió concederles unos instantes de felicidad, con los que habrían de sobrevivir por siempre: los eclipses. Entonces, cuando la Luna desaparece, escondida, cuando el Sol se cubre de su nívea piel, pueden vivir de nuevo, libres, amados, felices, por unos gloriosos momentos, hasta volver a separarse, a romperse, dolorosamente, en dos de nuevo. Esperando, anhelando el momento en que puedan volver a ser uno, juntos, libres, amados.

    ResponderEliminar
  13. Hermosas tus palabras y el video una delicia...
    La luna no sería tan hermosa si el sol no la iluminara. Es como esos amores que por alguna razón nunca llegan a concretarse suelen ser eternos, porque viviste la ilusión de lo hermoso, por ellos no pasa la rutina...
    El sol es la vida, la luna su reflejo igual que los sueños.
    Un abrazo cálido

    ResponderEliminar
  14. Las veces que yo le habré llorado a la luna. No se porque razón, pero me atrae mucho mirarla y pedirla cosas. La luna y el sol, como dos amantes eternos. jejeje, eso me recuerda a una pelicula, Lady Halcón, preciosa, donde el por las noches era un lobo y ella una mujer, y por el día el volvía a ser un hombre y ella un Halcón. Nunca se podían ver, jamás se podrían tocar. Era muy bonita.

    Un besazo cielo

    ResponderEliminar
  15. Bueno, un poquito, si que se encuentran alguna vez, cuando hay un "eclipse". Un beso

    ResponderEliminar
  16. \\\///
    (@_@)
    una maravilla de poema amiga demo¡¡¡lastima q el sol y la luna tengan ese amor imposible, pero creo q de ahi les nace la magia y la belleza q nos regalan a los terrícolas¡¡¡un besito¡¡¡

    ResponderEliminar
  17. Digo yo..Que a veces a escondidas se encuentran, sin que nadie lo sepa, se cruzan, hace dos añso se cruzaron, y entonces tenimaos todos la mirada en el cielo.
    El universo es todo atraccion ahi esta la ley de la gravidad.
    Yo por si a caso, me siento, como la luna, siempre a osucras y sin ninguna amante,.jajajja

    ResponderEliminar
  18. Así que de astros va la cosa... ¿o de amores imposibles? De lo segundo entiendo un poco más, je, je... Yo también soy como La Luna...menos mal que te tenemos a ti de Sol, guapa!!!

    ResponderEliminar
  19. Como hablamos accedo a tu este tu blog por primera vez. Me ha sido inevitable hacerme una pregunta ¿cuánto me he perdido?, de modo que en camino de recuperar todo cuanto pueda estoy. Algunas de tus composiciones poéticas me parecen muy buenas, realmente las entiendo emanadas de persona de alta sensibilidad, tú lo eres y por ello me congratulo de tenerte entre mis amistades.
    Desde ahora cuentas con otro lector.
    Saludos

    ResponderEliminar
  20. Me paso horas y horas mirando la luna, y cómo cambia cada noche. Es preciosa las noches de luna llena y me llama mucho la atención cuando juega al escondite con las nubes.

    Como ves, ya estoy de nuevo por aquí. Entre los exámenes y carnavales, he estado un poco desaparecida, pero a partir de ahora tendré más tiempo.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  21. Hola: Vuelvo tras una larga ausencia y aprovecho para saludarte. Y me encuentro, grata sorpresa, con mi adorada selena.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  22. Lorenzo y Selena......Ummmm.
    Tal vez en algún punto del firmamento se encuentren disimuladamente.


    Siento no poder pasar con más frecuencia, niña. No obstante quiero que sepas que no me olvido de tí, simplemente, que el tiempo vuela y se me acumula el trabajo.

    Besitos grandes.

    ResponderEliminar
  23. Feliz fin de semana para ti, en compañía de sueños que no se deben de abandonar, para que la felicidad no tenga prisa por irse de nuestro lado.

    Marí

    ResponderEliminar