sábado, 19 de febrero de 2011

¿Qué me has hecho?




¿Qué me has hecho que no puedo olvidarte?,
No te puedo arrancar de mi pensamiento,
Sin ti mi vida es un desierto
Y contigo es un infierno.

Si estás conmigo todos son discusiones y lamentos,
Está visto que no nos entendemos,
Al menor problema solemos perder la paciencia,
Vivir juntos no es nuestra opción más certera.

Si estamos separados nos echamos de menos,
Pensamos que todo ha sido un mal momento,
Nos decimos, volveremos a intentarlo,
Pero, es en vano, sabemos que nunca lo lograremos.

Nuestra vida seguirá siendo un desierto
En el que solos por él vagaremos,
Porque juntos viviremos un infierno
Del que nunca, si no nos separamos,
Saldremos.

El amor que hay entre nosotros
Es incompatible con nuestros corazones,
Nunca podrán vivir unidos, y por eso,
Para no matarlo, hemos de separarnos.



domingo, 13 de febrero de 2011

El baile del amor



Llevaban conviviendo muchos años,
Sus vidas eran tranquilas, demasiado,
Lo años hicieron que su pasión se apagara,
No sentían lo mismo que cuando se casaron,
La pasión de los primeros tiempos
No dura toda la vida,
Va cambiando con los años
En los que la pareja conviva.

Llevaban una vida rutinaria,
Hacían lo mismo todos los días
Desde que se levantaban
Hasta que se acostaban.
Dormían juntos,
Como siempre habían hecho,
Se daban calor mutuamente
Con sus cuerpos, ya envejecidos,
Pero se querían…,
Aunque pasión entre ellos no había.

Un día, inusualmente, salieron a bailar,
Ya en el baile, se miraron,
Como preguntándose…,
¿Qué hacemos aquí?,
¿A qué hemos venido?.
Tras una mirada larga y esperada,
Se levantaron lentamente,
Salieron a la pista
Y unieron sus cuerpos
Como hacía tiempo que no habían hecho.

Ya bailando una romántica melodía,
Que les recordaba el tiempo que hacía
Que no habían bailado,
Volvieron a mirarse a sus ojos cansados,
Se miraron…,
Y con gran amor, se dieron un beso,
En el que solamente rozaron sus labios.
Sintieron lo que hacía tiempo
No habían sentido.
Sintieron renacer la pasión
Que creían habían perdido.

Si hay amor en la pareja
La pasión nunca se pierde,
Cambia con los años,
Pero en el corazón se guarda
La pasión que siempre existió,
Y que nunca se perderá
Aunque los años la quieran cambiar.
Porque el amor verdadero
Dura toda la vida,
Y la vida es la que se encarga
De que los años no cambien
Este amor, el verdadero,
Que siempre, luchando contra el tiempo,
Se mantiene vivo…,
Que sobrevivirá por siempre
Y nunca morirá.



sábado, 5 de febrero de 2011

Te lo dije



Te lo dije, claramente,
Si te vas, no quiero volver a verte.
Te fuiste, ¿no lo oíste?,
Ahora te digo en presente,
Vete ya, ¿a qué vienes?,
¡Por esa puerta saliste!,
¡Y por ella no entrarás
Mientras yo esté detrás!.

Te fuiste por tu voluntad,
Sin tener en cuenta mi dolor,
Ahora vienes a pedirme consuelo
Porque te dejó ese amor
Por el que me dejaste en soledad.

Ya no tengo compasión,
Contigo se fueron todos mis sentimientos,
Todos ellos están muertos,
Los mataste con tu desamor,
Por eso no puedo darte
El consuelo que vienes buscando,
Ve a buscarlo a otro lado,
Mi corazón está cansado
Tan solo quiere soledad,
Es la única compañera
Que nunca me abandonará.

De modo que da un paso atrás,
No cruces la puerta siquiera,
Vete por donde has venido,
Olvídate que me has visto,
Y hazte cuenta…,
Que nunca me has conocido.



sábado, 29 de enero de 2011

¡Dime que me quieres!



Cuando te pregunto
¿Me quieres?,
Me contestas escuetamente
¡Ya lo sabes!,
Eso no es bastante
¡Dime que me quieres!.

Hoy te voy a pedir una cosa,
Cuando te pregunte
¿Me quieres?
¡Dime que me quieres!,
Quiero oírlo de tu boca,
Contéstame simplemente
¡Si, te quiero!.

Luego, mirándome a los ojos,
Acerca tus labios a los míos
Y sella esas palabras
Dándome un beso de amor,
Y así, tan fácilmente,
Harás muy feliz a mi corazón.



sábado, 22 de enero de 2011

Te amo tanto



Te amo…,
Como nunca imaginé que se podía amar,
Te amo…,
Como nunca imaginé que podía llegar a amar,
Te amo con todo mi corazón,
Te amo tanto…,
Que el corazón me duele de tanto amor.

Te amo con locura, con ansía, con pasión
Con toda mi alma…,
Ansío tus caricias, tus besos, tus abrazos,
Tu cuerpo, perderme en ti,
Con nuestros cuerpos enlazados desnudos
Como si fuesen uno.

Te amo tanto, que no puedo pensar en la vida sin ti,
Si me faltaras no podría respirar,
Me faltaría el aliento,
Se me partiría el corazón,
La vida sin tu amor sería un infierno
Del que no podría salir
Si tú no estuvieses junto a mí.

Si me dejases algún día por otra mujer
Me moriría de dolor,
No sobreviviría a tu abandono.
Te quiero demasiado para vivir sin ti,
Sin ti la vida no tendría sentido para mí,
Por eso te pido, que no me dejes nunca,
Y si algún día me has de dejar,
Mátame, antes de hacerlo,
Porque si no lo haces tú,
Lo haré yo, al verte partir.



domingo, 16 de enero de 2011

Deliraba



Deliraba, deliraba en mi locura,
Lloraba por tu hermosura,
Te habías ido…,
Te habías ido de mi lado
Me habías abandonado,

Me dejaste solo y triste,
Solo y triste me quedé
Cuando te fuiste…,
Llorando por tú ausencia,
Anhelando tú presencia.

Cuanto más te alejabas
Más fuerte era mi agonía,
Era larga…,
Era fría y dolorosa,
Era la más dura de las cosas.

Deliraba, deliraba en mi locura,
Sabiendo que no volverías,
Te habías ido…,
Te habías ido de mi lado,
Por otro amor…,
Me habías abandonado.

Con él te fuiste feliz,
A mí me dejaste triste,
No volviste la cabeza,
No te importó mi dolor,
Ni mi delirio, ni mi llanto,
Ni que yo te quiera tanto,
Él nunca te va a querer
Como te quiero yo.

Deliraba, deliraba en mi locura,
Sabiendo que no te querrán
Como te quiero…,
Que nunca serás amada
Como te ama mi corazón.
Mi corazón llora
Por la pérdida de tu amor.



miércoles, 12 de enero de 2011

Deseos



En esta segunda entrada del año voy a utilizar una esplendida poesía de Víctor Hugo, esperando que a todos los que la leáis se os cumplan todo lo que se desea en ella en este año que comienza y que os dure toda la vida.

Te deseo primero que ames y que,
Amando, también seas amado.

Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
Y que después de olvidar no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
Sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos y que,
Incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles,
Y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas
Enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta para que,
Algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.

Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
Para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, más no insustituible.
Y que en los momentos malos, cuando no quede nada más,
Esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente te deseo que seas tolerante;
No con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
Sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
Y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
Sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa,
Y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
Y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
Y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste,
No todo el año sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,
Que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
Por encima y a pesar de todo, que existen
Y que te rodean seres oprimidos
Tratados con injusticia, y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro
Y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
Porque de esta manera te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
Por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento,
Para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
Porque es necesario ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año pongas algo
De ese dinero enfrente de ti y digas: 'Esto es mío',
Sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno de tus afectos muera
Pero que, si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte
Y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer,
Y que, siendo mujer, tengas un buen hombre
Mañana y al día siguiente, y que cuando estéis exhaustos
Y sonrientes, aún sobre amor para empezar de nuevo.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
No tengo nada más que desearte.