La amargura es un veneno
Que mata tú alma,
Es como si llevaras
Un puñal en el corazón.
La amargura no te deja vivir,
No te deja paz ni calma,
No te deja ser feliz,
Te mata en vida,
Y no te deja descansar,
Y tampoco encontrar la paz.
¿De donde viene amargura?,
¿Tú lo sabes?, yo tampoco,
Quizás venga desde fuera,
Pero tú dentro la sientes,
Porque tú misma consientes
Que entre…,
Si no la hubieras dejado entrar,
Esa felicidad que has perdido,
No se hubiera ido,
No te hubiera abandonado,
A esa amargura que te daña,
¡Tú misma tienes que echarla!
Y de tu cuerpo expulsarla,
Y cuando esa amargura
De tu cuerpo haya salido
Sabrás bien porque te lo digo,
Será porque has comprendido,
Que no dependes de los demás,
Que no te van a ayudar,
Y que dependía de ti,
Tan solamente de ti,
Expulsarla de tu alma
Para encontrar la felicidad.
¡Eso es cosa tuya!,
Y cuando hayas conseguido saber
Que tu cuerpo no es la morada
De ella…,
Habrás llegado a la meta,
Y se irá,
Tu alma descansará,
Y tú, al fin…,
Serás feliz,
Porque, cuando se encuentra la paz,
Se consigue la armonía
Que tu cuerpo, tu corazón y tu alma
Necesitan, tú misma notarás,
Que la amargura se ha ido,
Que tu orden ha obedecido,
Que has triunfado.
Y eso, te hará sentir,
Que de nuevo has nacido,
Libre de ella, como un bebe,
Cuando nace, porque, ese pequeño cuerpo,
No conoce de esa amargura, los sufrimientos.






