Hay muertes y muertes
Unas te parten el corazón
Y otras te dejan indiferente,
Depende del cariño que el que fallece
Haya despertado a su alrededor
A lo largo de su vida
Entre familiares y allegados,
Se siente según se merece.
Cuando se siente,
Cuando se te parte el corazón,
Las lágrimas brotan de tus ojos
Bajando por tus mejillas
Y el alma esta transida por el dolor,
No tienes consuelo…,
La perdida de un ser querido
Que se fue para siempre
Es difícil de aceptar,
La rechaza la mente
Y la rechaza el corazón.
Cuando el ser que se fue
No ha despertado cariño,
Como ya hemos dicho,
Su muerte, te deja indiferente,
No la sientes…,
Solo una pequeña desazón en el corazón,
Como una picazón,
El que no siembra en vida
No recoge lo que no siembra,
Por eso, al no repartir cariño,
Solo recoge indiferencia,
Entre las dos muertes
Ésta es la gran diferencia.






